dimecres, 25 de febrer de 2009

PROBLEMAS EN LA CIUDAD

Esto era una vez, un señor que no tenía miedo a nada y que era muy pasota, vamos, que no le hacía nada de caso a la gente. Vivía en la ciudad de Valencia en la calle Dr. Sanchis Sivera, donde cada noche una persona desaparecía. Sus vecinos le decían:

-No salgas por la noche a andar por ahí porque algún día te va a pasar algo. ¿No ves que cada noche desaparece una persona?


-Ya, pero da la casualidad de que a mí no me van a coger, no me han cogido, ni me cogerán, y si me cogen, ya se enterará esa maldita persona de que no tengo miedo a nada ni a nadie.-Presumió el señor.

-Ya sé que nadie te ha cogido pero, ¿y si algún día te coge alguien? Tú eres demasiado mayor para defenderte solo y si es de noche no habrá nadie que te pueda ayudar.

-¿¡Me estás llamando viejo!?-Gritó enfadado el señor.

-Noo, solo quiero decirte que…

-Bah, paso de tus estúpidos consejos.-Le cortó el señor. Y se fue a la calle.

Caminando, oyó un ruido que cada vez sonaba más fuerte. El señor se acercó un poco más al lugar de donde provenía ese ruido, sin nada de miedo claro, y de repente un objeto muy, muy extraño se fue acercando cada vez más a él.

-Mmm… ¿qué será eso?-Se preguntó el señor.-Bueno, me da igual lo que sea, no tengo miedo.-

Pero de repente, una especie de nave espacial se presentó delante de sus narices y el señor admitió que le dio un susto de muerte. La nave era azul, redondita, con una cúpula redonda arriba. A pesar de que volaba, se sostenía en cuatro finas patas.

-¡Ajá!, así que esta noche me toca a mí, ¿no?, pues estás muy equivocada maquinita porque no dejaré que nadie me toque-Dijo el señor con mucha seguridad. Entonces la puerta de la nave se abrió y salió un extraterrestre, que mientras cogía al señor decía:

-Pues me da a mí que ya te he tocado.-

-¡Eh!, suéltame estúpido… hemm… ñas ¡lo que seas!-Intentó defenderse el señor.

-Cierra el pico y entra en la nave abuelo.

-¡¿Como tengo que decir a la gente, sin contarte a ti porque tú eres un estúpido perro con antenas que no me deja en paz, que no me llamen abuelo?!

-Para tu información, soy un extraterrestre de Plutón, y no me insultes que me ha costado mucho llegar asta aquí. Vengo para llevarte a mi planeta porque estamos hartos de los viejos cascarrabias.

-Ñas, maldita gente, tanto decir que me van a raptar y hoy mismo me raptan. Mira que la gente es gafe.- Y esas fueron sus últimas palabras que dijo en la tierra porque ya no se supo nada de él.
Y todo eso le pasó a un señor, que de tan pasota que era, se quedó en Plutón.

Ana Perona

6 comentaris:

  1. Esta muy origial tu cuento !!

    me ha gustado pero un poco largo!

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  2. Está muy bien.Ah, y escribes muy bien...Ani*!

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  3. Está muy bonito el cuento Ana!!, me encanta!!
    100% ORIGINAL!

    Adiós!

    María José (Me duele la cara de ser tan guapa)

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  4. Ana tú sí que escribes bien y bueno y no se que poner porque lo han puesto todo "sobrinita" jeje. Está super original es verdad. Bueno besitos

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